Queridos y rechazados. Para algunos, una opción económica ante la crisis y, para otros, un material inapropiado para conservar la birra. Los envases de polietileno tereftalato (PET) ya son una realidad en casi todos los centros de recarga de cerveza artesanal. Mencionados como “Pinta al paso” a los de medio litro, se le suman también la opción de uno y dos litros. Algunos arriesgados ofrecen, incluso, botellones plásticos con cuatro litros de capacidad. ¿Es el fin de la era de los growler de vidrio?

Con el nacimiento de las estaciones de recarga se puso de moda la utilización de los growler de vidrio, un botellón de 1.9 litros de capacidad, que le permitía al cliente disfrutar de una cerveza artesanal en la comodidad de su casa. Rememorando a las viejas damajuanas, este growler, además, es reutilizable. Sin embargo, los altos costos, tanto para el local como para el consumidor, dieron vía libre al surgimiento de otras alternativas. Y allí comenzaron a surgir los envases PET: botellas de plástico color marrón o ámbar, no retornables y mucho más baratas.

Yendo desde un punto al otro en la cadena cervecera, los proveedores de insumos para los locales a la calle destacan los beneficios del PET. La diferencia con el vidrio no sólo es económica, hay un tema de practicidad: por lo liviano, por su facilidad a la hora del transporte y su gran resistencia al impacto. Baires envases vende botellas de varias capacidades y tonalidades a las cervecerías. Si bien están en el rubro desde hace algunos años, en el último semestre ha crecido exponencialmente la demanda para la cerveza y sus ventas se han triplicado. “Cada vez son más los centros de recarga y productores que utilizan estos envases, estamos en presencia de un proceso de aceptación paulatina y constante”, destacan.

Si bien existe la teoría de que las botellas plásticas liberan ciertos componentes tóxicos, la empresa se encarga de desmitificar esta cuestión alegando una “resistencia habitual que generan los avances tecnológicos. Con buenas prácticas de llenado de los envases, utilizando canillas contrapresión y evitando el contacto de la cerveza con el oxígeno, el producto se mantiene en perfectas condiciones”, aseguró Fernando, gerente de Baires Envases.

Casi en el medio de esta cadena se encuentran las cervecerías. En líneas generales, ellos no se oponen al PET porque la cerveza tiene una corta exposición en la botella. “El que llena un growler, lo va a tomar en uno o dos días. Es indistinto ahí si el envase es de vidrio o plástico”, explicó Cristian de la cervecería Balzer y agrega que, para un centro de recarga, lo ve “bárbaro” aunque reconoce que el vidrio es mejor en calidad y en su reutilización.

“Siempre creemos que es mejor el acero inoxidable. Por cuestiones organolépticas y de duración de la bebida. En un bar chico, entiendo que la inversión no tenga mucho sentido. Mucho más para nosotros que fabricamos. Hay productores que usan PET para la elaboración, pero desconozco si aguanta cuestiones de presión y de porosidad. Calculo que para algo chico y rápido puede servir, pero no lo aconsejaría. Al público es distinto porque la birra ahí dura poco. La gente se lo toma en el momento o en la noche”, sostuvieron desde la cervecería Basta Lola sobre los envases PET.

De todas formas, los que tantean la situación entre la calidad de la birra y las reacciones de los consumidores son los growler station. Ellos ven con muy buenos ojos la incursión de estas botellas. “La diferencia de costo es muchísima. “Seis o siete veces más barato el PET en relación al vidrio. La diferencia es que al PET no le hacemos ganancia, con el envase de vidrio obtenemos una pequeña diferencia”, detalla Lucas, gerente de la estación de recarga Lups que asegura que sus ventas aumentaron desde que tienen envases PET.

“El vidrio siempre va a ser mejor, sucede hasta con la Coca Cola que la disfrutamos más en envase de vidrio, pero con las canillas que nosotros utilizamos, la birra se hace más duradera y conserva mejor sus propiedades dentro del envase. Si bien las ventas son casi parejas, la enorme mayoría de los clientes habituales suelen traer su envase de vidrio”, consideraron desde Lups.

Daniela, del almacén de cervezas Munich habló sobre la desinformación de cierta parte del público al no asociar a la cerveza con botellas de plástico. Además, recomendó que es una opción buena para el cliente cuando éste quiere llevar cantidad adicional, o está interesado por tomar otros estilos, sin llegar a una chopera o un nuevo growler.

Al final, en el otro extremo de esta cadena, están los consumidores. Según un relevamiento que hizo A la fresca! la mayoría de quienes han comprado alguna vez en un centro de recarga, alguna vez probaron los envases PET. Las motivaciones fueron económicas, la posibilidad de llevar estilos distintos y la seguridad de que el envase no se iba a romper en su traslado. Ninguna de las personas consultadas recomendaría su uso a pesar de que pocas saben por qué. El temor al material está presente en el inconsciente colectivo.

En muchas partes del mundo, incluso varias cervecerías industriales utilizan este material para almacenar la cerveza. Desde el punto de vista científico está comprobada la injerencia del PET en la composición química de la cerveza. El ingeniero químico Juan Pablo María, explicó que la conductividad térmica del vidrio es mayor que la del PET, por lo tanto, la transferencia de calor es mayor en el vidrio que en el plástico.

También, el PET es poroso a sustancias polares y aquellas partículas que dan sabores y fragancias a la cerveza suelen ser esteres y fenoles, entre otras sustancias, que suelen ser polares. De todas formas, el ingeniero descree que este material pueda ser perjudicial para la salud. A lo sumo el gusto de la cerveza empeorará, pero sería lo de menos. Para María, el poco azúcar que pudiera haber llegado a quedar debió ser consumido por las levaduras, en una cerveza sin contaminación.

La realidad dice que, a pesar de lo que algunos crean, la correcta utilización del material puede servir como alternativa a los envases de vidrio. Para los amantes de la birra los mejores materiales para conservarla son la cerámica, la lata, el vidrio y, por último, el plástico. Los envases PET debieran ser pasteurizados y en esos cambios de temperatura, ciertos químicos se liberan y tapan ciertos aromas y sabores de la cerveza. Así y todo, la diferencia de costos, principalmente, hacen que hoy por hoy los envases PET sean aceptados como una buena opción para tomar birra artesanal en el hogar. En definitiva, el PET es un material casi exclusivamente de transporte y no de almacenamiento.

Por Alejandro Tellería

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