Tras una temporada que no fue la mejor para el rubro de la cerveza artesanal, y para el consumo local en general, la fecha de San Patricio era la oportunidad de compensar algunos de los fines de semana caídos del verano. Si bien algunas cervecerías y bares aseguran haber tenido un buen nivel de ventas, en líneas generales, el San Patricio 2019 no fue el esperado. Más allá de la indiscutible pasión cervecera, los que se dedican a lo largo de toda la cadena de producción y comercialización de cerveza artesanal miran precisamente eso, el consumo. Las estrategias comerciales para atraer clientes se centran en eventos distribuidos a lo largo del año. Para el mundo de la birra, marzo es sinónimo de San Patricio.

Las empresas más importantes como Baum, Antares y Blest, vistieron sus locales de verde con decorados alegóricos. Incluso, algunos ofrecieron la conocida cerveza verde que genera, tanto defensores como detractores. “Hace un par de años que venimos pregonando que “La birra no se mancha”. No es para estar en contra de los cerveceros, pero queremos que la gente conozca que no es una cerveza realizada de forma natural”, comenta Cristian Metre, de la cervecería Güira, una de las marcas que más ha protestado por estas birras teñidas.

En contraposición, desde la cervecería marplatense Jophiel’s Brew, afirmaron que “como en todo sector están los fundamentalistas y los que son un poco más flexibles y se permiten jugar un poco. En definitiva, la gente va a tomar lo que tenga ganas de tomar. No está mal ni el que opina de una forma, o de otra. Lo importante es divertirse y no tanto el color de la cerveza”. Un dato a tener en cuenta es que, quienes decidieron elaborar cerveza verde, sostienen que tuvo mejor salida que en años anteriores y que los consumidores la pidieron más.

En un contexto de acelerada inflación, recesión y caída del consumo, el día dedicado al santo patrono de Irlanda era esperado por todos para aumentar las ventas, y así, compensar algunos de los días flojos del verano pasado. Una de las características importantes que presentaba este San Patricio, frente a otros años, era que el 17 de marzo caía domingo. Para algunos fue una oportunidad para anunciar eventos que duraran todo el fin de semana, para otros, hizo que el día se diluyera y pasara desapercibido. Sólo aquellos bares que organizaron eventos para los tres días, ven una perspectiva más amplia y positiva, pero la mayoría de los lugares que decidieron festejar sólo día de San Patricio, o que la ubicación del local no era en una zona concurrida, observaron un fin de semana como cualquier otro.

Un rasgo interesante es que, quienes confirman haber tenido buenas ganancias en San Patricio, son, generalmente, productores que tienen su propio bar. Martín Castro, de Adrogué Brewing Co., explicó que los pedidos, por parte de otros bares, “aumentaron una bocha” y que en el bar propio la demanda fue tremenda, pero no el domingo. “Por una apuesta comercial, hicimos eventos el viernes y el sábado”, confirma el cervecero. Tanto su cervecería como la marplatense Ogham, entre varias otras, hicieron cerveza verde para la ocasión. Fermín Frayssinet, referente de la marca, también remarca las ventas realizadas a lo largo de todo el fin de semana, aunque considera que, no hay comparación con otros años, estuvo peor, pero por el hecho de que el 17 de marzo cayó domingo.

Quien quiso hacerle honor a Irlanda sin colorear la birra, fue Tropel que hicieron hincapié en su Irish Red Ale y fue el estilo que más salida tuvo en un bar de fábrica “muy concurrido” en San Patricio. Si se mide sólo a productores, la situación cambia. Aquellas fábricas que decidieron elaborar cerveza verde exclusivamente para otros locales, no han tenido un aumento considerable en las ventas. “Este año no hubo mucha gente en las calles festejando”, consideró Sergio, representante de Ratsel.

En cuanto a los bares típicos irlandeses de la Ciudad de Buenos Aires, los eventos y los resultados del San Patricio fueron muy distintos entre sí. En The Irish House sostuvieron que, para ellos, el día “fue mucho más productivo que en 2018 por un acuerdo que tuvimos con la asociación argentino-irlandesa y con Jameson”. Desde Dubliners fueron bastante críticos con las marcas que no se enfocan en la “tradición” de San Patricio. “Pasó a ser una fiesta extremadamente popular, sin que nadie sepa bien porqué se festejaba”, destacaron en el pub que tuvo un buen domingo, con una banda típica tocando desde la media tarde. Por su parte, desde un conocido bar irlandés con sucursales en el centro porteño, consideraron que, en estos últimos tiempos, no era rentable el armado de un evento para estas fechas, dado que el incremento en las ventas de esos días no fue significativo.

Por suerte para algunos bares y productores, este San Patricio fue prolífico. Para otros, fue la continuación de una temporada alta, que no terminó de explotar nunca, y el preludio de un invierno que se espera duro en cuanto a economía y consumo. El desafío es poder recuperar niveles de venta de años anteriores, cuidando el producto y la calidad, sin caer en la necesidad de reducir costos por necesidades comerciales.  

Por: Alejandro Tellería y Pilar Gonzalez Iturralde

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