La birra en tiempos de coronavirus

0
461

El aislamiento obligatorio paralizó gran parte de la actividad en un momento que ya era delicado.

La pandemia de coronavirus que azota a la Argentina puso al sector cervecero en un escenario totalmente inesperado al que se preveía a fines del año pasado. Luego de años muy duros para el mundo craft, una mezcla de incertidumbre y esperanza había bañado a las fábricas y bares que rezaban por un 2020 que inicie, al menos, la remontada económica. Sin embargo, la llegada del Covid-19 a nuestro país, y la determinación del Gobierno nacional de decretar un aislamiento social preventivo y obligatorio en todo el territorio, colocaron a los fabricantes de cerveza ante un nuevo paradigma del que nadie sabe cómo se avanzará.

No es un problema de Argentina, es un problema del mundo. Sin embargo, por no querer, no saber, o no poder, la comercialización de cerveza artesanal argentina es, casi en su totalidad, en barriles. Ya sea para bares, centros de recarga o choperas para eventos, el 95% del mercado craft viene en formato “tirado”. La venta directa de los fabricantes al consumidor, a través de botellas o latas, es un canal que recién en los últimos meses se estaba comenzando a explorar. Sin posibilidad de vender a comercios y con las industriales acaparando los supermercados, el consumo craft peligra, y mucho.

Como si fuera un revival de hace varios años atrás, o como algunas fábricas pequeñas ubicadas en los destinos turísticos típicos de nuestro país, muchos fabricantes que no estaban embotellando o enlatando, comenzaron a hacerlo. Aprovechando que dentro de las excepciones del cumplimiento de la obligatoriedad del aislamiento es para los servicios de delivery de alimentos, algunos cerveceros se pusieron en marcha para vender directamente al público. Sin dudas que la rentabilidad en cada litro de cerveza vendido es mucho mayor, pero el volumen necesario para que reemplace a la venta en barril es, todavía, altísimo.

En ese sentido, numerosas fábricas que ya habían empezado a comercializar porrones y latas tuvieron que, de buenas a primeras, habilitar canales e-commerce en sus propias páginas web como para vender, al menos, el stock remanente con envío incluido. Sin embargo, el mercado es incipiente y muy reducido y, con mucha suerte, pudieron vender entre 180 y 250 litros.

Peñón del Águila, emblema de la cervecería artesanal argentina, destina el 50% de su producción al formato enlatado. Con varios años en el mercado, la marca cordobesa está instalada, incluso, en cadenas de supermercados, supermercados chinos y comercios minoristas. “Estamos totalmente parados desde que arrancó el aislamiento. Incluso en la semana previa, fue prácticamente frenada.

“El caso barriles, eso pasó a cero y, desde la cuarentena, el tema latas también ha sido cero, más por una cuestión de que la operación comercial está totalmente parada. Los supermercados están pendientes de otras cosas, haciendo home office y otro tipo de provisionamiento. La situación es bastante crítica”, añadió Roggio.

De todas formas, el brewer de Peñón estimó que, a partir de esta semana, “comiencen a haber pedidos de latas, por parte de los supermercados, pero la realidad es que ellos no están vendiendo más cerveza que antes. Están vendiendo igual o un 10% menos”.

La ley de Góndolas, promulgada por el presidente Alberto Fernández hace unas tres semanas, establece que “la exhibición de productos de un proveedor o grupo empresario no podrá superar el treinta por ciento (30%) del espacio disponible que comparte con productos de similares características”. Además, la participación deberá involucrar a no menos de cinco proveedores o grupos empresarios.

“En góndolas y locaciones virtuales deberá garantizarse un veinticinco por ciento (25%) del espacio disponible para productos de similares características y diferente marca, para la exhibición de productos producidos por micro y pequeñas empresas nacionales inscriptas en el Registro de Mipymes y/o en el RENAF, o los que en el futuro los reemplacen y/o producidos por cooperativas y/o asociaciones mutuales”, añade la ley, a la vez que especifica que la exhibición de los productos deberá ser pareja en todas las marcas, para que ninguna se vea privilegiada por el comercio.

“Va a llevar un tiempo implementarse (la ley de Góndolas), pero va a permitir y fomentar el desarrollo de la cerveza artesanal. Para tener una idea, entre el 98% y el 99% del espacio de las góndolas están ocupadas por CCU y ABinBev. El resto queda para artesanales. Eso les da el poder de ventas, porque la gente compra lo que ve”, agregó Roggio.

Sobre el espacio exhibido, el cervecero cordobés explicó cómo se debiera distribuir la góndola una vez reglamentada y puesta en vigencia la ley: “La ley impone que ninguna empresa controle más del 30%, eso hace que, entre las dos multinacionales, deban ocupar, cuanto mucho, el 60% y el 40% restante, el supermercado lo deberá completar con otras cervezas nacionales e importadas. Pero, además, el 25% debe ser de Pymes argentinas”.

“El sector tiene que estar preparado. Tiene que tener la posibilidad de embotellar, enlatar, distribuir y entregar ese producto en tiempo, forma y calidad. Hoy somos pocos los que estamos en esa situación y tenemos que lograr que sean más”, cerró el cervecero

Más allá de lo que pueda llegar a surgir dentro de los supermercados, otra de las tendencias que se habían comenzado a imponer en algunas fábricas de Buenos Aires es el “taproom”, donde cada fábrica vendía directamente al público. Algunas fábricas pudieron hacerlo, gracias a una legislación municipal que lo permitió. Otras, en cambio, cuentan con insumos, vasos, enlatadoras y todo lo necesario para vender, pero sin permiso.

Lejos de caer en frases hechas o en lugares comunes, este panorama vislumbra que, en el corto-mediano plazo, hay una oportunidad: la birra artesanal se verá obligada a buscar a ese cliente que se queda en casa. En mayor o menor medida, a pesar de que está previsto que el aislamiento obligatorio se levante en los próximos días, el mismo será gradual y los bares no podrán estar al 100% de su capacidad. A eso, hay que sumarle el temor latente que persistirá en el común denominador durante gran parte de este año. ¿El volumen de venta no será el mismo? Para nada, pero será momento de barajar y dar de nuevo.

Por Alejandro Tellería

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here