La noche de San Patricio pasó tranquila por el barrio porteño de Palermo. Quizás por la amenaza de tormenta, tal vez por estar el segundo día del Lollapalooza o, simplemente, porque nuestra cultura no está tan influenciada por la irlandesa, el resultado fue el mismo: en pocos lugares resplandeció el verde y la fiesta de la jornada del sábado.

Las cervecerías más grandes y reconocidas de Palermo como Antares, Blest y Growlers entre otras, decidieron no adornar con demasiadas parafernalias relacionadas con San Patricio. Algunos sombreros de copa verdes, guirnaldas de papel en forma de tréboles de tres hojas o alguna que otra pieza de cotillón fueron todo lo que decoraron las calles aledañas a la plaza Armenia.

Fuera de los adornos, tampoco se ofrecieron una variedad de cerveza distinta a la usual, sino que sólo tiñeron de verde las variedades clásicas: Pilsener o Lager. Growlers, por su parte, hizo una pequeña diferencia al agregar también un toque de menta a su Green Pilsener. Lo que sí hicieron estas grandes cervecerías fueron sorteos y promociones, ya sea de dos por uno o happy hour extendido.

Quienes sí se animaron a más fueron cervecerías un poco más pequeñas y los típicos pubs irlandeses: Sullivan’s abrió a las 9 A.M. y atendió cerca de 1000 turistas durante todo el día; Genk se colmó de decoraciones irlandesas y sus mozos y mozas se vistieron como leprechauns, y Slainte Irish Pub tuvo su propio duende correteando por el local al ritmo de la mejor música celta.


De hecho, Slainte fue uno de los que más éxito tuvo en la zona, dado que, a determinada hora de la noche, la gente copó el local y tuvieron que colocar personal de seguridad para regular la capacidad ahí dentro.

Por Lucas Trotta

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